El tiempo no pasa en balde

Se adueñó la penumbra de la quimera más perversa.

La que viene de puntillas y a paso corto para no hacer mucho ruido.

Y cuando ya te envuelve se hace visible a los ojos del corazón para dañarte de la peor manera.

Con los recuerdos de lo que fue y ya no volverá  a ser.

Y será culpable la distancia y el tiempo que un día juraron que no podría ocurrir.

Uno de los extremos de  la cuerda sucumbió a los encantos que en realidad nada tenían de hermosos.

Mientras el otro moría en brazos de la nostalgia.

#ConLosSentidos

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